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22 Noviembre, 2016

La Junta aprueba la creación del servicio diferenciado que gestionará el Museo de Málaga

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado este martes la creación del Museo de Málaga como servicio administrativo con gestión diferenciada, por lo que el nuevo organismo, adscrito a la Consejería de Cultura, se encargará de impulsar esta institución que volverá a abrir sus puertas el 12 de diciembre tras la rehabilitación del Palacio de la Aduana como sede única de sus colecciones de Bellas Artes y Arqueología.

Según ha informado la Junta en un comunicado, el organigrama del nuevo servicio estará integrado por la dirección, que desempeñará una persona funcionaria de carrera de la Administración de la Junta con titulación superior y experiencia museística, y tres áreas, Administración, Conservación y Difusión. Asimismo dispondrá de una comisión técnica de consulta y asesoramiento, compuesta por seis vocales designados entre funcionarios y profesionales de reconocido prestigio. “Esta estructura permitirá una mayor flexibilidad y eficacia en la gestión”, ha subrayado.

Junto con la creación del servicio, el Ejecutivo andaluz ha aprobado también una modificación de la Relación de Puestos de Trabajo de la Consejería de Cultura con el fin de ampliar su plantilla y adecuarla a las necesidades del museo. Para ello se crean 37 puestos para empleados públicos, que elevarán a 68 la dotación total de personal del centro. Por otra parte, el Museo de Málaga cuenta ya con 2,5 millones de euros consignados en los presupuestos de la comunidad autónoma para 2017.

El museo abrirá sus puertas una vez concluido el proceso de traspaso de la gestión a la Junta tras la rehabilitación y adecuación museográfica del Palacio de la Aduana, desarrollada por la Administración central entre 2009 y 2014, que incluyó la dotación de 4.456 metros cuadrados de espacios expositivos. En ellos se mostrarán 2.700 del total de 17.000 piezas y obras que conforman la colección de las antiguas sedes de Bellas Artes y Arqueología, clausuradas en 1996 y 1997, respectivamente.

La sección de Arqueología cuenta con unas 2.000 piezas procedentes en su mayor parte de yacimientos de la provincia de Málaga, con una cronología que se extiende desde la Prehistoria hasta la Edad Media. Destacan las esculturas de mármol de la Colección Loringiana, los fondos fenicios y romanos y las producciones cerámicas y de maderas talladas musulmanas.

Entre otros elementos singulares, se expondrán en el Palacio de la Aduana los restos óseos del neanderthal de Zafarraya, el material lítico del Paleolítico de Nerja, el medallón fenicio de Tramayar, los recientes hallazgos de la tumbas de Chorreras y del casco histórico malagueño, el mosaico del Nacimiento de Venus y las colecciones cerámicas de loza dorada procedentes de La Alcazaba.

La colección de arte destaca sobre todo por la pintura del siglo XIX, con cuadros de Joaquín Sorolla, Federico de Madrazo, Vicente Palmaroli, Enrique Simonet, Francisco Domingo Marqués, Emilio Sala, Martínez Cubells, Jiménez Aranda, Juan Antonio Benlliure y Enrique Mélida. A ellos se suman obras representativas de la producción malagueña, especialmente de pintores como José Gartner, Emilio Ocón, Bernardo Ferrándiz, José Denis Belgrano, Fernando Labrada, Antonio Muñoz Degrain, José Moreno Carbonero, José Nogales o Enrique Simonet.

Del siglo XX sobresale la producción de vanguardia de José Moreno Villa y la colección de obras de Picasso procedentes del Legado Sabartés, así como la muestra de arte local de las generaciones de los años 50 y 80.

Como obras singulares por su especial valor, destacan en la colección del Museo de Málaga las pinturas ‘Ecce Homo’ y ‘Dolorosa’, de Luis de Morales; ‘San Francisco de Asis’, de Murillo; ‘Bebedor vasco’, de Joaquín Sorolla; ‘El viejo de la manta’, de Picasso; ‘Esclava en venta’, de José Jiménez Aranda; ‘El milagro de Santa Casilda’, de José Nogales, y ‘Anatomía del corazón’, de Enrique Simonet, además de esculturas como ‘Cabeza de San Juan de Dios’, de Fernando Ortiz, o ‘San Antón’, de Pedro de Mena.

A la importancia que ofrece el periodo histórico de la Málaga del siglo XIX en la colección de arte se suma la propia elección como sede de un edificio tan representativo de la época como el Palacio de la Aduana. Con más de 18.402 metros cuadrados construidos, el inmueble es ya una obra de arte en sí mismo, ha subrayado la Junta.

Edificado a finales del siglo XVIII para dotar a Málaga de una aduana acorde con el creciente comercio marítimo de su puerto, este palacete neoclásico fue diseñado por Manuel Martín Rodríguez con una clara influencia del estilo de Sabatini. Utilizado durante décadas como sede administrativa y comisaría, el proyecto de su rehabilitación y adaptación devolvió al edificio la cubierta original diseñada a dos aguas que se perdió en un incendio de 1922.

Fuente: La opinión de Málaga

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